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Mayonesa y Holandesa

Mayonesa y Holandesa

Salsa Mayonesa

La mayonesa o mahonesa (en España)​ es una salsa emulsionada fría elaborada principalmente a base de huevo entero y aceite vegetal batidos. De origen menorquín, generalmente se la sazona con sal, zumo de limón o vinagre. Se trata de una salsa de origen español emparentada culinariamente con el alioli.​ Hoy en día es empleada en multitud de platos internacionales como acompañamiento, por regla general de hortalizas y pescados.

Ingredientes:

  • 2 huevos
  • 300 ml aceite de oliva
  • 2 o 3 cucharadas de vinagre o zumo de limón
  • sal

La Elaboración más simple de mahonesa casera es la siguiente:

En el propio bote que suministran con la batidora que tengas en casa, echas todos los ingredientes sin moverlos e introduce la batidora hasta el fondo.

Ahora viene el secreto para que no se corte, primero batimos en el fondo sin mover unos segundos hasta que veamos que empieza a cambiar la mezcla y a espesar. Es entonces cuando subimos y bajamos dejandole entrar un poco de aire y en nada debería haber alcanzado la textura deseada.

Recordad que si veis que se separa la lleva o tiene una textura granulada quiere decir que está cortada y hay que volver a empezar. Pero que no os asuste que ya veréis que es muy sencilla de hacer.

Salsa Holandesa

La salsa holandesa es una emulsión elaborada con mantequilla y zumo de limón, o vinagre, que emplea yemas de huevos para emulsionarla. Generalmente se sazona con sal y un poco de pimienta blanca o incluso con polvo de cayena. Se trata de una salsa de origen francés a pesar de que su nombre haga referencia al origen neerlandés. La salsa holandesa es el ingrediente principal de los huevos Benedict. Es una salsa de un alto grado de dificultad.

Es cierto, esta salsa es de las más complicadas en la cocina pero no por ello imposible. Solamente requiere mucha atención y precisión en su elaboración.

Ingredientes

  • 200 gr. de mantequilla
  • 4 yemas de huevo
  • zumo de 1/2 limón o 1 cucharada de vino blanco
  • Sal

Elaboración

Funde la mantequilla en un cazo retirando la espuma que aparece en la superficie, y deja que temple.

Pon las yemas de huevo en un cuenco y bátelas con una batidora de varillas. Cuando empiecen a montar, añade poco a poco la mantequilla fundida, con cuidado de no echar el suero que queda en el fondo, sin dejar de batir hasta conseguir una crema fina.

Agrega el zumo de 1/2 limón o una cucharada de vino blanco y una pizca de sal sin dejar de batir.